jueves 9 de julio de 2009

De Cuando menos te lo esperas.

Cuando menos te lo esperas se enciende la luz, y todo se ilumina. Cuando menos te lo esperas salta la chispa y ya nada vuelve a ser igual. Y es como si siempre hubieras estado ciego, perdido entre las tinieblas, buceando en la oscuridad que te rodea con movimientos torpes e inseguros.
Pero un día tus ojos se llenan de tenue luz, luz dormida en las retinas que crece y crece y despierta tus sentidos y a partir de ese momento no puedes volver a cerrarlos jamás, porque una vez que has visto la luz.... no puedes dejar de verla.


jueves 18 de junio de 2009

De irse. Y al llegar, marcharse.

Y volver a empezar desde el principio. Y tener que decidir que vas a hacer con tu vida. Y tener que tocar con las puntas de los dedos el punto más bajo de tu existencia, de tu agonía, para obtener la voluntad de moverte, para resurgir de entre tus cenizas. Y decidir que te levantarás, que te pondrás en pie sobre tus talones, que andarás de nuevo sobre el camino de baldosas amarillas para conseguir volver a casa, que volverás a construir todo lo que has visto destruido y volverás a empezar desde el principio.

Y irse. Y marcharse. Y volver. Y ganar. Porque esto....también pasará.

... Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros cantando:
y se quedará mi huerto, con su verde árbol,
y con su pozo blanco.
Todas las tardes, el cielo será azul y plácido;
y tocarán, como esta tarde están tocando,
las campanas del campanario.
Se morirán aquellos que me amaron;
y el pueblo se hará nuevo cada año;
y en el rincón aquel de mi huerto florido y encalado,
mi espíritu errará, nostáljico...
Y yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbol
verde, sin pozo blanco,sin cielo azul y plácido...
Y se quedarán los pájaros cantando.

Juan Ramón Jiménez.

martes 14 de abril de 2009

De Ver.

Te veo y no te juzgo. Te veo tal y como eres y te comprendo. Veo como te hundes cada noche en los abismos de tu sufrimiento y veo como cada mañana luchas por no ahogarte con la primera bocanada de aire, pero no te juzgo.
Te observo y te conozco, y no te juzgo. Veo tus cualidades y tus errores y no te juzgo. Veo tu mediocre imitación de una persona normal, la falsa identidad de la que te revistes cada día, para salir a la calle, para hablarle al mundo. Y no te juzgo.
Veo tu alma desgarrada, atormentada por cuerdas invisibles. A veces aúlla entre el ensordecedor caos que la rodea, dolorida por las heridas de la existencia y otras veces, quizás demasiadas, permanece dormida, anestesiada, insensible ante los ecos que produce este mundo, para no sentir, para no sufrir, para no romperse como el cristal. Y aun así no te juzgo.
Te veo, y me importas, aunque no lo creas, aunque no lo entiendas, aunque te mantengas en una fría y perturbadora distancia, hiriente, lejano. A mil metros bajo mis pies o sobre el cielo. Pero te conozco y aunque no lo quieras, te comprendo. Y no te juzgo, porque puedo tocar el infinito con la palma de mi mano y ser consciente de la frágil línea que separa la existencia de la muerte, porque puedo entender que la sensibilidad duele pero que ser insensible te acaba matando, porque sé que el amor y el dolor son el árbol y la hiedra y porque quizá yo para ti soy diferente, insólita o sorprendente pero sería capaz de reconocerte entre todas las almas del infierno.
Pues yo te veo...y no te juzgo.

lunes 30 de marzo de 2009

De Perderse.

Cuando conoces a alguien encantador, alguien que te apasiona y te cautiva con su presencia en el plano adormecido del inconsciente a veces ocurre que te sientes diminuto, incompleto, falto de ese algo que te haría ser poseedor de un billete de ida hacia su corazón. Y una sensación inaudita de mejorar crece en tu interior. Quieres ser el mejor, el más alto, el más guapo, el más inteligente, él más gracioso y encantador. Hecatombe que revoluciona tu alma, cataclismo de emociones que arrastras allá donde vas. Y te sientes indefenso, frágil, vulnerable, pierdes la confianza en ti mismo y te propones unas metas irrealizables con el fin de perseguir tu sueño y llenar su retina y su cerebro únicamente con tu ser, buscando esa idolatría recíproca que tu corazón ansía y tu mente necesita.
Y deseas con toda tu alma ser otra persona, ese OTRO que tu mente ha ido gestando, esa proyección realizada con las más altas cualidades que hemos ido construyendo para conseguir, quizá, una fugaz mirada suya.
Y mejoramos, y nos convertimos en otra persona, una persona distinta, más capaz, más atractiva, con más recursos, con más iniciativa, con más paciencia. Pero a la vez más voluble, más cínica y asustada, sumergida en la marea de personalidades en la que te has convertido, nadando entre fragmentos de realidad que se superponen y se funden, perdida entre los pliegues de tu nuevo yo.Dormida, fragmentada, inconexa. Exhiliada al mundo de las sombras y la soledad. Estar sin estar, dormir sin despertar. Suplantada. Por una versión mejorada de ti misma, por una identidad que no es la tuya, por una...extraña?

miércoles 25 de febrero de 2009

De la Vida Misma (IV): Jugada a Dos.



Ojalá yo pudiera olvidar igual que olvidas tú.
Ojalá tú no fueras el catalizador de mis logros
y el impulsor de mis sueños.
Ojalá mi cordura no dependiera de ti
ni te necesitara para continuar en la brecha
Ojalá no siguiera estos impulsos míos
que me hacen tan vulnerable, tan sincera y tan pequeña.
Ojalá no me rieras los chistes
y me tomaras un poquito más en serio
Ojalá pudiera tocar tu alma
aunque sea incapaz de revolucionar tu vida.
Ojalá pudiera ganarte la partida
pero he olvidado a que estamos jugando.
Dame una tregua, una salida, una señal
enséñame las reglas de tu juego,
guíame por los caminos de luz y color
que son tu mundo,
porque ahora, si quieres...mueves tú!

De "Songs of my Musical Universe" (II): Nothing Else Matters

METALLICA - Nothing Else Matters

So close no matter how far
Couldn't be much more from the heart
Forever trusting who we are
And nothing else matters
Never opened myself this way
Life is ours, we live it our way
All these words I don't just say
And nothing else matters
Trust I seek and I find in you
Every day for us something new
Open mind for a different view
And nothing else matters
Never cared for what they do
Never cared for what they know
But I know
So close no matter how far
It couldn't be much more from the heart
Forever trusting who we are
And nothing else matters
Never cared for what they do
Never cared for what they know
But I know
I never opened myself this way
Life is ours, we live it our way
All these words I don't just say
And nothing else matters
Trust I seek and I find in you
Every day for us something new
Open mind for a different view
And nothing else matters
Never cared for what they say
Never cared for games they play
Never cared for what they do
Never cared for what they know
And I know

sábado 14 de febrero de 2009

Del Amor y Otros Demonios (II)

Neruda dijo "puedo escribir los versos más tristes esta noche" "Yo la quise, y a veces ella también me quiso" "Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido" "Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido."
Y escuchando esos versos sientes como el alma se agita, suave, imperceptible, movida por la franca y natural sencillez que fluye. Expandiéndose en tu pecho, llenando tus pulmones de tristeza contenida, deslizándose hacia tu corazón para apresarlo en la fantasía del amor, en el anhelo de amar y ser amado, atrapándolo en el deseo de palpitar en sincronía con otro corazón.

Deseo. Deseo que me escriban los versos más tristes esta noche, que desnuden su alma entre el discurso de intenciones, que sientan el veneno del amor corriendo por sus venas y que el poeta que llevan dentro resurja de sus cenizas para ofrecerme esas palabras que saben atrapar mi alma y devorar mi corazón:

Yo pienso en ti,
tú vives en mi mente sola, fija, sin tregua, a toda hora,
aunque tal vez el rostro indiferente
no deje reflejar sobre mi frente
la llama que en silencio me devora.
En mi lobrega y yerta fantasía
brilla tu imagen apacible y pura,
como el rayo de luz que el sol envía
a traves de una boveda sombria
al roto mármol de una sepultura.
Callado, inerte, en estupor profundo,
mi corazón se embarga y se enajena
y allá en su centro vibra moribundo
cuando entre el vano estrépito del mundo
la melodía de tu nombre suena.
Sin lucha, sin afán y sin lamento,
sin agitarme en ciego frenesí,
sin proferir un solo, un leve acento,
las largas horas de la noche cuento
¡y pienso en ti.....!

José Batres Montufar (1809-1844)